miércoles, 2 de noviembre de 2016

Acabo de leer una reflexión de Alfonso Moreno Lebron, que cuenta su experiencia en una conferencia de Toño, en la universidad de Educación, donde proyectaron los títeres que componen el manuscrito mixteco del ritual de la lluvia. Se comenta una clase muy activa y muy interesante porque es una experiencia que creo que difícilmente se olvida.


"Quisiera comentaros la experiencia que tuvimos algunas personas de clase que asistimos a la antigua facultad de magisterio ayer para proyectar los títeres que componen el manuscrito mixteco del ritual de la lluvia. Todo estaba oscuro y de fondo sonaba una música de cierto toque espiritual que transportó nuestra mente a un ambiente exótico. Experimentamos una mística que, por el hecho de ser insólita, resulta casi imposible de explicar con palabras. Al principio, Toño nos hizo una especie de bautizo: un ritual de entrada al que se acoplaron bastantes participantes. Entre todos nosotros, el único espectador fue Juan Pablo, nuestro profesor. Hicimos lo que naturaleza nos dictó: corrimos, gateamos, bailamos en círculo, plantamos una semilla cada uno, comimos maíz seco, nos echamos agua sobre las cabezas... De todo eso, me quedo con el principio: con la sensación de incertidumbre, de no saber qué me iba a ocurrir, de no saber qué iba a pasar en ese momento. De hecho, me olvidé de los exámenes, de toda preocupación, mi mente se despejó y no fui el único que lo notó: nos enfocamos en el “aquí y ahora” y nada más. Fue extraordinario cuando Toño me ordenó que me descalzara, pues sentí en mis pies tanto frío que parecía que estuviese en un río y el agua me envolviera dulcemente. Fue fantástico, me encantó, y lo mejor es que todos sentimos algo sin apenas decir palabra, tan solo valiéndonos de la imaginación y las imágenes que esta nos regalaba."
                                                                                                                   Alfonso Moreno Lebrón

Podemos hacer una muestra cultural de este estilo. La idea de que realicen una tradición como esta, dar a comer,  y que escuchen música creo que es una buena manera de que conozcan esta cultura de manera interactiva.

1 comentario:

  1. Maravillosa propuesta, Gerardo.
    Tenemos tiempo por delante para llevarla a la práctica, ya sea en este semestre o en el próximo.
    Saludos afectuosos.

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